Ley de Caza y Pesca: la Comunidad de Madrid aprueba su primera norma autonómica

Contenido revisado por el equipo de Corsini Hunts, con más de 45 años de experiencia en la gestión cinegética en la Comunidad de Madrid. La aprobación de la nueva Ley de Caza y Pesca refuerza el marco legal de una actividad esencial para el equilibrio del medio rural madrileño.
Última actualización: junio de 2026
La Ley de Caza y Pesca de la Comunidad de Madrid es la primera norma autonómica de la región que regula de forma integrada ambas actividades. Aprobada por la Asamblea de Madrid el 18 de junio de 2026 y pendiente de publicación en el BOCM para su entrada en vigor, sustituye a la legislación estatal de 1970 y reconoce la caza como motor del desarrollo rural, herramienta de conservación y actividad clave en la lucha contra la despoblación. Desde Corsini Hunts celebramos su aprobación: una norma moderna, adaptada al campo de hoy, que ordena el sector y refuerza la seguridad jurídica.
Desde Corsini Hunts, queremos dar la enhorabuena y las gracias a la Comunidad de Madrid, y de manera muy especial al consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo Piris, y al viceconsejero de Medio Ambiente, Agricultura y Ordenación del Territorio, Rafael García González, por impulsar una norma que reconoce la realidad de la actividad cinegética y su papel en la conservación, la seguridad, el desarrollo rural y la gestión equilibrada del territorio.
Una norma esperada que reconoce la realidad del campo madrileño
Durante décadas, Madrid ha sido una de las pocas comunidades autónomas sin legislación cinegética propia, apoyándose en la Ley de Caza estatal de 1970 y disposiciones complementarias. La nueva Ley de Caza y Pesca aprobada por la Comunidad de Madrid corrige ese vacío y reconoce la realidad de un territorio donde el 71% de la superficie regional (572.254 hectáreas) es terreno cinegético y existen 45.044 licencias de caza en vigor.
El proceso ha sido largo: tras consulta pública, trámites de audiencia y siete comparecencias de expertos en la Asamblea, el texto fue aprobado por el Consejo de Gobierno el 25 de marzo de 2026 y ratificado por la Asamblea en junio. Toda la documentación de la tramitación está disponible en el Portal de Transparencia de la Comunidad de Madrid.
Principales novedades de la Ley de Caza y Pesca
La nueva norma introduce cambios estructurales que afectan a cazadores, pescadores, propietarios, agricultores, ganaderos y ayuntamientos. Estas son las claves.
Planes de Control Poblacional
Una de las herramientas más esperadas. La ley crea los Planes de Control Poblacional, dirigidos especialmente a los ayuntamientos para gestionar especies sobreabundantes como el jabalí o el conejo fuera de los períodos ordinarios de caza. El objetivo es prevenir daños en cultivos, accidentes de tráfico, riesgos sanitarios y desequilibrios ecosistémicos.
Cotos de caza con tamaño mínimo
Por primera vez, la ley fija una superficie mínima general de 250 hectáreas para constituir un coto de caza, con la excepción de la caza menor, que podrá autorizarse desde 50 hectáreas con justificación técnica.
Distancia de seguridad ampliada
La distancia mínima respecto a núcleos de población pasa de 100 a 150 metros, manteniendo el resto de limitaciones vigentes. Una medida de sentido común para reforzar la seguridad en el campo madrileño, que también encaja con el marco general del reglamento de armas vigente en España.
Digitalización del sector
La norma implanta licencias digitales y procedimientos administrativos electrónicos para agilizar los trámites de caza y pesca. Para más detalle sobre cómo se gestiona actualmente el papeleo, en nuestro blog tenemos una guía específica sobre la licencia de caza en Madrid.
Régimen sancionador actualizado
Las sanciones quedan estructuradas en tres niveles:
- Infracciones leves: multas de 200 a 1.000 euros.
- Infracciones graves: de 1.000 a 10.000 euros.
- Infracciones muy graves: de 10.000 a 80.000 euros.
El control poblacional: una necesidad real
Uno de los avances más relevantes es el reconocimiento explícito de la gestión cinegética como herramienta de equilibrio. El proyecto normativo recoge que el control poblacional puede perseguir fines como evitar efectos perjudiciales para la salud y seguridad de las personas, prevenir accidentes de tráfico, proteger cultivos, ganado y fauna, conservar hábitats y corregir desequilibrios poblacionales.
Esto es lo que muchos propietarios y gestores llevamos años explicando: sin gestión, el campo se desequilibra. La caza, practicada con rigor técnico y dentro de la ley, ayuda a reducir daños, prevenir accidentes y mantener ecosistemas sanos. Este principio se aplica tanto a la caza mayor como a la caza menor, incluida la caza de perdiz roja o las cacerías de patos en humedales, modalidades en las que el equilibrio entre especie, hábitat y presión cinegética es crítico.
Impacto económico, social y ambiental de la caza
El reconocimiento legal llega además respaldado por datos económicos contundentes. Según el Estudio del impacto económico, social y ambiental de la actividad cinegética en España, realizado por la consultora Deloitte para la Fundación Artemisan con la colaboración del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), la caza generó en 2023:
- 10.190 millones de euros de impacto sobre el PIB español.
- 199.000 puestos de trabajo mantenidos, de los cuales 45.642 son empleos directos (el 80% en el mundo rural).
- 1.200 millones de euros en retornos fiscales.
- 320 millones de euros invertidos por cazadores y entidades en conservación medioambiental.
Detrás de cada una de esas cifras hay titulares de cotos, gestores, gamekeepers, agricultores, ganaderos y cazadores responsables que cuidan los hábitats, mantienen caminos, limpian montes, gestionan puntos de agua y controlan poblaciones. Es decir, hay personas que fijan población en el medio rural y mantienen viva una cultura profundamente ligada al campo español.
¿Por qué con Corsini Hunts?
En Corsini Hunts llevamos más de 45 años gestionando caza menor en la Finca La Flamenca, en Aranjuez, y vivimos cada temporada los efectos directos de una buena legislación. Por eso aplaudimos que la Comunidad de Madrid haya aprobado por fin su primera Ley de Caza y Pesca: ordena, actualiza y reconoce una realidad que muchos defendemos con presencia, gestión, conocimiento y compromiso.
Una norma como esta no solo beneficia al cazador. Beneficia al propietario que conserva su finca, al agricultor que ve protegidos sus cultivos, al ayuntamiento que puede gestionar sus jabalíes, al ganadero que protege su rebaño y, en definitiva, a todos los que entendemos que el campo no se conserva desde la distancia, sino con presencia, gestión y compromiso real. La caza responsable no es únicamente una afición: es una manera de estar en el campo, de respetar la fauna, la tierra y a las personas que viven de ella.



