Feria Cinegética 2026: gratitud, compromiso y orgullo por nuestra tierra

Fuente: Diario de Madrid
Hay presencias que van mucho más allá de lo protocolario. Presencias que no solo se ven, sino que se sienten. Y eso es precisamente lo que ocurrió en Feria Cinegética 2026, un encuentro que, año tras año, reúne a profesionales, aficionados y amantes del campo, pero también a quienes entienden que la caza forma parte de algo mucho más amplio: nuestra cultura rural, nuestra identidad y nuestra forma de cuidar la tierra.
Desde Corsini Hunts queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a la Consejería de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid por su asistencia, su cercanía y su implicación en una feria tan representativa para el sector cinegético y para el mundo rural en su conjunto.
Queremos trasladar una mención muy especial a Carlos Novillo, a Rafael García, viceconsejero, y a Ángel Oteo, así como al resto del equipo de la Consejería, por acompañar con naturalidad, respeto e interés a quienes forman parte de una realidad que tanto significa para Madrid y para España.
Lo hacemos desde un sentimiento profundamente honesto: el orgullo de ser madrileños y de comprobar que nuestras instituciones están presentes, escuchan y se implican. No desde una lectura política ni desde una afinidad partidista, sino desde algo mucho más sencillo y valioso: el agradecimiento sincero a quienes trabajan con compromiso por el medio natural, por el campo y por las personas que viven de él y para él.
Feria Cinegética 2026 como punto de encuentro del mundo rural
En un momento en el que tantas veces se habla del mundo rural desde la distancia, resulta especialmente valioso comprobar que hay responsables públicos que deciden estar, conocer, escuchar y respaldar. Porque acudir a Cinegética no es solo asistir a una feria: es reconocer el valor de un sector, dignificar a quienes lo sostienen y situar en su justo lugar una actividad que forma parte esencial del equilibrio del territorio.
La caza, entendida con seriedad, responsabilidad y vocación de conservación, es también uno de los grandes motores de la economía rural. Lo es en Madrid y lo es en toda España. Genera empleo, fija población, sostiene fincas, da vida a comarcas enteras y contribuye de manera decisiva al mantenimiento de ecosistemas, hábitats y especies. Hablar de caza es hablar también de gestión, de conservación, de tradición y de futuro.
Sabiduría del campo y cultura cinegética
Por eso, ver a la Comunidad de Madrid implicada en este espacio resulta tan importante. Y por eso merece ser reconocido el trabajo desarrollado por Carlos Novillo, cuya gestión ha estado marcada por una especial sensibilidad hacia el territorio, el medio natural y los sectores vinculados al campo. En una Consejería de enorme responsabilidad, su labor ha contribuido a reforzar una visión en la que conservación, gestión, prevención y apoyo al mundo rural deben avanzar de la mano.
Junto a él, queremos poner en valor igualmente la labor de Rafael García, Ángel Oteo y de todo el equipo humano de la Consejería, cuyo trabajo representa una forma de entender la administración desde la cercanía, la implicación y el respeto por la realidad del campo madrileño.
También nos llenó de satisfacción la presencia de Ángel Asensio, presidente de la Cámara de Comercio de Madrid, cuya asistencia transmite un mensaje muy relevante: que la actividad cinegética, el medio rural, la empresa y la economía están mucho más conectados de lo que algunos quieren pensar. Porque el campo no es una postal; es actividad, es esfuerzo, es inversión, es empleo y es vida.
Un agradecimiento que nace del orgullo
En Corsini Hunts creemos firmemente en una caza bien entendida: noble, responsable, ligada a la conservación y profundamente enraizada en el respeto por la naturaleza. Y precisamente por eso valoramos tanto que las instituciones sepan mirar al sector con seriedad, sensibilidad y reconocimiento.
Hoy queremos dejar constancia de ese agradecimiento a quienes han estado presentes, se han implicado y han acompañado a un sector que forma parte del alma rural de nuestra tierra. Porque cuando el compromiso es real, se nota. Y cuando quienes representan a una comunidad saben estar cerca de su campo, de sus gentes y de sus tradiciones, lo que nace es algo más que reconocimiento: nace el orgullo.



